From Sunday Morning to Junior Dad. Una canción por disco cada día (y VI) 2003-2013. Día 36 al 40

Día 36. Burning Embers

Tres años después de Ecstasy, Lou Reed presentaba uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera por muchas razones. The Raven, producido por su viejo amigo Hall Willner, con el que había colaborado en los homenajes discográficos a Doc Pomus (la inspiración de Magic and Loss), y Kurt Weill -donde Lou puso su grano de arena con los temas This magic moment y September song respectivamente- , The Raven, como decía, es un titánico proyecto que parece cerrar finalmente el circulo imaginario que sería la carrera de Reed.

Dada la situación política americana, muchos esperábamos un ataque directo, una especie de New York 2, donde Lou repartiera, con su habitual locuacidad, estopa al infame George W. Bush y su invasión a Irak y Afganistán. Tuvimos que conformarnos con verle luciendo una camiseta con el emblema “Buck Fush”, que instantáneamente se leía como “Fuck Bush”. Igual que no hubo segunda parte de Transformer, no habría secuela de New York. Sí reconoció Lou, haber grabado el tema Fire Music el mismo 11 de Septiembre que cayeron las torres gemelas en Nueva York.

En cambio, The Raven, se introduce en el mundo de Edgar Allan Poe y se entremezcla con el universo de Lou Reed. La obra tiene su origen en POEtry, la segunda colaboración teatral con el dramaturgo Robert Wilson. Volviendo al esquema de “disco-novela”  que compartían sus más emblemáticas obras (Berlín, New York, Songs for Drella y Magic and Loss), pero elevado al cuadrado. Disco doble que mezcla canciones con cortes interpretados como en el teatro, efectos de sonido y música de fondo incluido. No comprendo muy bien el término “conceptual”, aunque entiendo que se catalogase The Raven como tal. Pero si nos lamentamos de que la primera colaboración con Wilson no contase con su transcripción a disco Rock, nos congratulamos de que POEtry si la tuviese con The Raven.

Otros ya se habían acercado al trabajo de Poe. Un par de ejemplos: Peter Hamill, el alma de Van der Graaf Generator, produjo el disco operístico The fall of the house of Usher en 1991. En España, Radio Futura hizo popular a mediados de los ochenta el tema Annabel Lee, otro cuento de Poe.

The Raven contó -demasiado- tiempo después, con todo un libro en castellano para poder seguir el disco, los cuentos adaptados y la mezcla resultante de tan similares personalidades. Un libro precioso por cierto, con ilustraciones fantásticas del ilustrador de cómic italiano Lorenzo Mattotti. La editora del libro, entrevistada después de la muerte de Reed, nos regaló una descripción de Lou impagable. Desde la mirada no de una fan, sino de una colaboradora.

Lou explica en el libreto que acompaña al cd, como había admirado a Poe durante años, releyéndolo y recitándolo continuamente, y todavía se sorprendía y empezaba a entender los textos tras tantas revisiones. Consideraba al autor el padre intelectual de sus admirados William Burroughs y Hubert Selby. Para adaptar la obra de teatro a disco, el cantante contó con una serie de colaboradores, tanto musicales como actores, que dieron vida a los personajes y diálogos de las historias de Edgar Allan Poe. Steve Buscemi, Willem Dafoe , Elizabeth Ashley y Amanda Plummer son algunos de ellos. Las colaboraciones musicales corren a cargo de gente como David Bowie, The blind boys of Alabama, Ornette Coleman, Laurie Anderson o -un todavía desconocido- Antony.

Mi experiencia al escucharlo por primera vez -con las letras en inglés conseguidas a través de Internet- fue muy reconfortante y emocionante. Conocía bien a Poe. No sólo por haber leído varias de sus historias, sino gracias también a Roger Corman, Vincent Price y aquellas maravillosas y baratas adaptaciones al cine que realizaron. Si Price hubiese seguido con vida, recitaría seguro a las ordenes de Lou en The Raven. Willem Dafoe lo hace perfectamente en cualquier caso.

Centrándome un poco en la obra, hay que decir que conoció dos versiones. Una, con todos estos diálogos y efectos incluidos, dos cds. Otra, un solo disco que conserva solo las canciones. Por supuesto, recomiendo todo el pack. La edición completa, el libro El Cuervo de Ediciones Alfabia y escucharlo mientras se lee de principio a fin. Y si lo hacéis por la noche, en silencio y dejando solo una tenue luz, el viaje será completo y los sentidos estarán afilados para los muchos sobresaltos e intensos sentimientos.

Lou comparte con Poe la curiosidad por las motivaciones del ser humano, la culpa, el impulso irrefrenable que nos lleva a cometer actos que sabemos no están bien. Y es de todo esto de lo que trata The Raven. Y de mucho, muchísimo más. Es verdaderamente una obra colosal.Implica tanto esfuerzo para el oyente que pocos lo hicieron, con lo que el disco no se vendió demasiado. Mañana propondré añadir al pack el siguiente trabajo de Lou, el directo Animal Serenade, que completa perfectamente a The Raven.

No voy a diseccionar la obra. Como con Magic and Loss, me resulta imposible. Incluso más difícil. Hay que vivir la experiencia. Las almas -más o menos torturadas- que se dejen llevar por el cuervo, tendrán su recompensa. Y esta vez Lou tampoco os dejará solos en los oscuros recovecos del ser humano. Tendremos el (habitual) reconfortante final y Lou Reed será nuestro ángel guardián durante el viaje.

Solo añadir que si este hubiese sido el último trabajo de Lou Reed, el circulo se habría completado casi perfectamente. Lou utiliza todos sus recursos vocales. A veces canta como el Reed de Transformer (Science of the mind), otras parece el de The blue mask (Blind Rage) e incluso -al margen de su voz- reivindica el Metal Machine Music en Fire Music. Muchos detalles que convierten el disco en un compendio de los aciertos de Lou durante toda su carrera, demostrando todo lo que comparte con Poe y lo mucho que le había aportado a su propio trabajo. Recupera The Bed y Perfect day -esta a cargo de Antony- como nexos con el autor maldito que tanto influyó en las escrituras de Lou. Vanishing Act era un impresionante y fantástico tema de la anterior obra con Wilson, Time Rocker. Y hay mucho, mucho más en este discazo que pudo haber sido el colofón perfecto de su trayectoria. Pero Lulu sería un regalo extra, una última visita que nadie esperaba.

Y bueno, lo de siempre. Podía haber elegido tantas…Vanishing Act (absolutamente sublime), Edgar Allan Poe (presentación cañera del autor), Broadway song (Buscemi interpretando como Sinatra), Blind Rage (la hostia), I Wanna know (con los Blind Boys), Call on me (delicadeza con Laurie), Who am I? (inmensa), Hop Frog (se hace corto Bowie) o Guardian Angel (delicadísimo temazo).

The Raven (2003)

Disco 1. Acto 1: La obra

1. The conqueror worm

2. Overture

3. Old Poe

4. Prologue (Ligeia)

5. Edgar Allan Poe

6. The Valley of unrest

7. Call on me

8. The city in the sea/ shadow

9. A thousand departed friends

10. Change

11. The fall of the house of Usher

12. The Bed

13. Perfect day

14. The Raven

15. Ballon

Disco 2. Acto 2.

1. Broadway song

2. The tell tale heart part 1

3. Blind rage

4. The tell tale heart part 2

5. Burning embers

6. Imp of the perverse

7. Vanishing Act

8. The cask

9. Guilty- spoken

10. Guilty -song

11. A wild being from birth

12. I Wanna know (The pit and the pendulum)

13. Science of the mind

14. Annabel Lee /The bells

15. Hop Frog

16. Every frog has his day

17. Tripitena´s speech

18. Who am I? (Tripitena´s song)

19. Courtly orangutans

20. Fire music

21. Guardian Angel.

Rescoldos ardientes

Atraviesa el cristal de la ventana

Cae al vació sintiendo la lluvia,

y que tu corazón delator camine sobre cristales rotos

Mira a través de los barrotes de una sucia celda,

Elévate hasta el cielo, lánzate al infierno;

Escucha a tu corazón delator

Prendiendo fuegos en el crepúsculo fantasmagórico

te veremos vestirte, y apretaremos las tuercas de tu miedo;

Verás devanecerse las apariciones

Ah…salta sobre la mesa, y escaleras arriba,

Contempla el aire subido al tejado,

Y que tu corazón delator camine

sobre cristales rotos

¿Estoy soñando Leonor?

¿Cómo pudo la muerte separarnos sin más?

Leonor, te veo arder

Y yo caminaré sobre rescoldos ardientes,

sobre rescoldos ardientes

Sobre rescoldos ardientes, corazón delator.

Sobre rescoldos ardientes, sobre rescoldos ardientes

Sobre rescoldos ardientes,

corazón delator.

Día 37. Venus in furs

Animal Serenade es el directo que Lou Reed presentó en 2004. Corresponde la grabación a un concierto en Los Angeles, dentro de la gira de The Raven. Desde los tiempos de The Velvet Underground y su viaje fallido a la costa oeste americana, lo cierto es que las giras de Lou han tenido siempre localizaciones europeas o, generalmente en América, la costa este. Nunca fue un tipo muy popular en los estados que conforman el sur de los EEUU.  y mucho menos en las sesgadas, extremistas y tradicionales mentes de sus gentes. España, Italia, Alemania y sobre todo Inglaterra y Francia, siempre supieron valorar el trabajo de Reed y -sin contar la ciudad más europea de los USA , Nueva York-, la mayor parte de su devoto público son oriundos europeos.

París y Londres fueron dos ciudades especialmente importantes en su carrera, aunque Lou también visitó España con asiduidad e hizo buenos amigos en Barcelona, Madrid y San Sebastián desde finales de los noventa. También paró a descansar junto a Fernando Saunders, después de un concierto en la capital española, en los montes Navarros, comió alubias en Tolosa y se aficionó a las cuajadas caseras de Betelu. Sus “Special yogurts”.

Entre todos los conciertos de Lou Reed a los que he asistido desde 1996, los correspondientes a esta gira fueron los mejores, aunque me cuesta decirlo. Como afianzando que se cerraba el circulo, tal y como apuntaba claramente The Raven en 2003, el setlist de los directos era un repaso sin precedentes en ninguna otra gira a toda su carrera. Lou y sus escuderos –Mike Rathke, Fernando Saunders, Tony Thunder Smith y tres nuevas incorporaciones: Jane Scarpantoni, Antony y el maestro de Tai-chi de Lou (para verlo) – interpretaban una lista de canciones muy poco habituales de escuchar en directo desde hacía mucho tiempo, al menos tantas juntas.

The day John Kennedy died, fabulosa crónica de cómo fue ese 23 de Noviembre para Reed, Street Hassle y la velvetiana All tomorrows parties, muy potentes en directo. Candy Says a cargo de Antony, las fabulosas Sunday Morning, Heroin y Venus in furs de su debut con los Velvet (cerrando ciclo o circulo o como queráis) y así, pasando por títulos de Berlín, Street Hassle, Mistral, New York , Songs for Drella o Set the twilight reeling, hasta completar con otros de The Raven.  Hay incluso una canción propia de Fernando Saunders -a la postre también productor del album- Revien Charie, perfecta muestra de lo que sería su posterior e interesante trabajo en solitario.

Asistimos a dos conciertos de esta gira. El sonido era brutal, absolutamente perfecto. Ayudaban los escenarios, claro. El Kursaal de Donostia y el Euskalduna de Bilbo de impecable y cristalina sonoridad. El Lou maníaco del control y en busca siempre de la mayor calidad de audición en sus discos, había ganado la batalla y encontró ese sonido perfecto para sus grabaciones, hacía ya bastante tiempo.

Venus in furs es una canción imprescindible en la carrera de Lou Reed, además de una de las más representativas de The Velvet Underground. He tenido mis dudas para elegirla y para variar, pero el recuerdo imborrable del solo de cello que se marca la Srta. Jane Scarpantoni – Sweet Jane con brote psicótico- al más puro estilo John Cale, y del estruendo, arritmias varias y pelos erizados que provocó, no me ha dejado más opción que seleccionarla como muestra del gran directo que es Animal Serenade. Aunque aquí no tocó Heroin.

Estamos en 2004 y este homenaje tiene los días contados.

Animal Serenade (2004)

Disco uno

1. Advice

2. Smalltown

3. Tell it to your heart

4. Men of good fortune

5. How do you think it feels

6. Vanishing act

7. Ecstasy

8. The day John Kennedy died

9. Street Hassle

10. The Bed

11. Revien Cherie

12. Venus in furs

Disco dos

1. Dirty Blvd.

2. Sunday Morning

3. All tomorrow´s parties

4. Call on me

5. The raven

6. Set the twilight reeling

7. Candy Says

8. Heroin

CUANTO MAS VOLUMEN, MEJOR.

La venus de las pieles

Brillantes, brillantes, brillantes botas de cuero

la niña del látigo en la oscuridad

Viene con cascabeles, tu siervo no le abandones

Azótale mi ama y cura su corazón

Pecados aterciopelados sacados de fantasías callejeras

compra los disfraces que ella llevará

Pieles de armiño le dan aspecto imperiosa

Severin, Severin, te espera allí

Estoy cansado, estoy aburrido

Podría dormir durante mil años

Cientos de sueños que podrían despertarme

Diferentes colores hechos de lágrimas

Besa la bota de brillante, brillante cuero

Brillante cuero en la oscuridad

Lame las correas, el cinturón que te espera

Azótale mi ama y cura su corazón

Severin, Severin, habla tan bajito

Severin de rodillas

Prueba el látigo claramente no entregado con amor

Prueba el látigo, ahora suplica para mí.

Estoy cansado, estoy aburrido

podría dormir durante miles de años

miles de sueños que podrían despertarme

diferentes colores hechos de lágrimas

Brillantes, brillantes, brillantes, botas de cuero

La niña del látigo en la oscuridad

Serverin tu siervo llega con cascabeles, por favor, no le abandones

Azótale mi ama y cura su corazón.

Día 38. Wind Coda

Después de The Raven y de Animal Serenade, Lou diversificó sus intereses. Dedicó su tiempo a la fotografía, llegando a publicar un par de libros con sus fotos. La tecnología le apasionaba como siempre. Desarrollaría una App para movil, diseñaba gafas, se preocupaba de que su web estuviese actualizada y empezó a promulgarse en las redes sociales. Siguió colaborando musicalmente con gente como The Killers, Gorilaz (Tranquilize y Some kind of nature, respectivamente) o en la primera parte del disco de canciones de piratas, Rogue´s Gallery ( Leave her Johnny). En este último, nombres como Bryan Ferry, Nick Cave, Bono o Sting también formaban parte del curioso proyecto, apadrinado por Johnny Deep/Jack Sparrow. La producción lleva el nombre de Hal Willner. Recordareis que fue productor también de The Raven, así como de los discos homenaje a Kurt Weill y Doc Pomus, donde también figuraba Lou.

En 2007 y en colaboración con Willner de nuevo, Reed publicó un disco muy especial. Su titulo, Hudson river wind meditations. Llevaba más de veinte años practicando diferentes artes marciales, decantándose en los últimos por la práctica de Tai-Chi. Hudson River es música para la meditación y pensada como acompañamiento al Tai- Chi. Ambiental, con sonidos naturales y música de Lou. Podría ser un sosegado Metal Machine Music, pero al escucharlo, lo que queda claro es que es música de Lou Reed. Muchos pensamos que The Raven, por sus característicassería su último disco de estudio y grabar uno ambiental como este, parecía darnos la razón. Lou ya había cumplido sus promesas, había cerrado brillantemente el circulo de su carrera y podía ahora pensar en el retiro.

Con todo lo que conocemos a Lewis Allan Reed a estas alturas, ya deberíamos saber que nos equivocábamos. Publicaría dos discos más. Un directo y otro de estudio. Son los dos días que le quedan a este sentido homenaje.

Básicamente distribuido en Amazon e Internet, he de reconocer que no he terminado nunca de escuchar Hudson River Wind. Me suelo quedar dormido, con lo que supongo que cumple su función. Es un capricho del mito y quién soy yo para llevarle la contraria… En cualquier caso no puede faltar, si queremos incluir todos los discos oficiales de Lou. Como Metal Machine Music, incluye una explicación -bastante más corta- en la contraportada, para advertir al posible comprador. Pero esta vez sin agresiones verbales. He aquí el texto:

“Libre de preconcepciones,

Música de fondo para la vida.

Compuse esta música primeramente para mi como un adjunto a la meditación, Tai Chi, bodywork, y como música para poner como fondo de vida – para remplazar la cacofonía de todos los días con nuevos y ordenados sonidos de la impredecible naturaleza. Nuevos sonidos liberados de conceptos previos

…Espero que encuentres tanto uso para esta música como he tenido yo en ambos, escribiendo y escuchándolo, y explorando espacios interiores.”

Lou Reed, NYC, Octubre 2006

Hudson River wind meditations (2007)

1. Move your heart

2. Find your note

3. Hudson river wind

4. Wind Coda

Día 39. Caroline says II

“Lou Reed grabó el album Berlín en 1973.

Fue un fracaso comercial.

Durante los siguientes 33 años, nunca interpretó el album en vivo.

Durante cinco noches en diciembre de 2006 en St. Ann´s Warehouse de Brooklyn, Lou Reed interpretó su obra maestra sobre las hermanas oscuras del amor;

Celos, furia y pérdida”

Julian Schnabel, director de la película Berlín.

Efectivamente. Lou se decidió a dar una serie de conciertos, no solo en Nueva York, en las que interpretó el album Berlín entero. Estaba en buena forma. Pude comprobarlo dos noches seguidas en Londres. Un viaje a Londres para viajar al Berlín de Lou Reed. Con bastantes sorpresas. Para esta serie de conciertos, Lou recuperó al guitarra Steve Hunter, que registró su virtuosismo tanto en el propio Berlín original, como en Rock and Roll Animal, y por ende, en su continuación, Lou Reed Live. Hunter es un brillantísimo guitarrista que desbancó en esta ocasión a Mike Rathke.

Otro viejo amigo, Rob Wasserman, volvió a los brazos de Reed después de haber trabajado con él por última vez en Magic and Loss y su tour en 1993. Wasserman es un impresionante contrabajista que tuvo su momento de éxito con el disco duets y su continuación Trios, pero que desapareció del mapa durante algún tiempo. El aspecto físico que presentaba en esta gira de Berlín transmitía haber pasado días difíciles. Además de los habituales Fernando Saunders y Tony Thunder Smith, formaron parte de la banda también Sharon Jones, Antony y Jane Scarpantoni, entre otros.

En Nueva York, los arreglos de Berlín se vieron completados con The Brooklyn youth chorus, un coro de chavales previamente aleccionados sobre las durezas del material a interpretar. En los conciertos de Londres, los sustituyó por otro coro de jovenzuelos, esta vez, londinenses.

Otra vez en la producción Hal Willner, del que hemos hablado ya los dos últimos días. Pero esta vez compartía los créditos con Bob Ezrin, el productor original del album Berlín en 1973. Teniendo en cuenta las complicadas relaciones que mantuvo con Lou, el hecho de que volviesen a colaborar juntos en este proyecto fue una absoluta sorpresa.

El directo es muy bueno. Con estos músicos y un Reed todavía con su salud más o menos intacta,  yo solo puedo atestiguar que fueron conciertos de impresión los dos días que asistimos en Londres. Con toda la fuerza e implicación de un Lou, que reivindicaba 33 años después, su creación seguramente más querida y a la vez la más incomprendida de todas, que son muchas (incomprendidas). Cuando presentó la película que rodó Julian Schnabel del directo en el festival de San Sebastián, Reed estaba feliz y contento de que por fin su trabajo más incomprendido se tildase ahora de obra maestra. Le imagino pensando para sus adentros: “Ya era hora de que todos estos subnormales se diesen cuenta de lo bueno que soy”. Pero el destino le guardaba una última jugarreta a Lou. Se llamaría Lulu.

Los conciertos fueron un éxito. Tocaron en Nueva York en Diciembre de 2006 y en Londres en Julio de 2007 – tres meses antes había sacado Hudson River wind meditations-. La película de Schnabel, Berlín,  se estrenó en Septiembre de 2007 pero el disco no vería la luz hasta 2008. Su sorprendente siguiente disco, el póstumo, vería la luz en 2011. Para entonces Lou Reed estaba ya enfermo y había bajado su coraza impenetrable. Como con Berlín en 1973, las reacciones negativas a Lulu, dejaron a un Reed de casi 70 años, expuesto y herido de gravedad.

Mi segunda oportunidad de elegir un tema de Berlín y sigue costándome decidirme. Cualquiera me vale, pero siento especial predilección por Sad song – uno de los mejores temas de Reed sin duda- aunque prefiero la original y Caroline says II, que por su letra parece escrita ayer. Menos campañas contra la violencia doméstica, y más Caroline says.

Me impresiona tanto… “Puedes pegarme todo lo que quieras, pero yo ya no te quiero nunca más”

Berlín live at St. Ann´s Warehouse (2008)

1. Intro

2. Berlín

3. Lady day

4. Men of good fortune

5. Caroline says pt. I

6. How do you think it feels

7. Oh Jim

8. Caroline says pt. II

9. The kids

10. The bed

11. Sad song

12. Vandy says

13. Rock minuet

14. Sweet Jane

 

Caroline dice parte II

Caroline dice

mientras se levanta del suelo

¿Por que me pegas?

No tiene ninguna gracia

Caroline dice

mientras maquilla su ojo

debería aprender más de ti mismo

pensar más que solo en ti

Ella no tiene miedo a morir

todos sus amigos le llaman Alaska

cuando se mete speed

se ríen y se preguntan

que hay en su cabeza

que hay en su cabeza

Caroline dice

mientras se levanta del suelo

puedes pegarme todo lo que quieras

pero yo ya no te quiero nunca más

Caroline dice

mientras se muerde el labio

la vida tiene que ser más que esto

y esto es solo un mal viaje

Ella no tiene miedo a morir

todos sus amigos le llaman Alaska

cuando toma Speed

se ríen y se preguntan

¿Que hay en su cabeza?

¿Que hay en su cabeza?

Atravesó la ventana con el puño

fue una sensación tan divertida

hace tanto frío en Alaska

hace tanto frío en Alaska

hace tanto frío en Alaska

hace tanto frío

Día 40. Junior dad

Lou Reed publicó Lulu en Octubre de 2011. Sus problemas de salud eran ya más o menos visibles pero lo cierto es que no había dejado de trabajar en diversos proyectos y conciertos. Lo más curioso sería la formación en 2008 de un nuevo grupo. Bajo el nombre de Metal Machine Music Trio, Ulrich Krieger y Sarth Calhoun – los responsables de la adaptación del original Metal Machine Music a instrumentación clásica-  se unieron a Lou y se dedicaron a dar conciertos prácticamente improvisados, en los que mezclaban música electrónica, ambiental, Rock e incluso Jazz. Tocaron en diversos países, entre ellos en España. Llegaron a publicar un directo bajo el título de The Creation of the Universe. No lo tengo en consideración para este homenaje, por sus especiales características y porque reconozco no haber podido escucharlo. Tuvo buenas criticas aunque pasó un poco desapercibido. Una vez me llegue de Amazon y lo escuche, me plantearé añadir un anexo al post sobre el doble cd.

Pero hoy, el disco que nos ocupa es Lulu, al que ya dediqué una extensa, apasionada e indignada entrada en este blog.

Extensa porque quise escribirla en respuesta a la petición de un locutor de radio –Rock FM– que, prudentemente, daba una oportunidad al disco y a sus creadores -por no haberlo escuchado-, a pesar de estar inundado de mails y comentarios en las redes sociales poniéndolo a parir. Apasionada porque realmente Lulu me parece otra obra maestra de Lou Reed, otro jodido disco de la hostia. Y punto. Hoy sí. No admito discusión. De ahí lo de la indignación. Cuanto estúpido indocumentado soltando chorradas e hirientes dardos en blogs, redes sociales y toda esta mierda.

Antes la información estaba en las revistas, radio y televisión, donde nombres ilustres del periodismo musical informaban y daban pistas, críticas de discos y conciertos, detalles, fotos…. Periodistas cultivados en su gran mayoría, estudiados y estudiosos. Ahora cualquier gilipollas -entre los que me podría incluir- escribe en su blog o, lo que es peor – y en esto ya no me incluyo-, publica sus comentarios en los muros virtuales de los artistas sin cortarse un pelo, cagandose en su último trabajo, insultándoles y, en fin, dando por culo de verdad. Cierto es que debió ser un riesgo a calcular por parte de Lou Reed y por la circunstancia de que su último disco estaba firmado junto al grupo metal por excelencia, Metallica.

Aquí se armó la de dios. Por un lado, los fans más chungos de Metallica -a los que Lou calificó de “descerebrados ignorantes”- llenaron de mensajes su cuenta de Facebook y Twitter con lindezas varias y algunos incluso amenazándole de muerte. Por otro lado, algunos supuestos seguidores de Lou Reed, todos esos enteradillos que oyen Berlín y reconocen lo bueno que es – algún gurú intelectual se lo ha comentado- pero que no han entendido nada de nada, huyeron como ratas ante la presencia de James Hetfield y sus compinches.

¿Cómo pueden disfrutar, considerar genialidades incluso, European Son, Sister Ray, o The blue mask, Heroin, Like a possum, o The murder mistery, Dime store misery, Blind rage etc, etc, etc.. y a la vez despreciar Lulu? Ya nadie tiene tiempo para escuchar, solo tienen espacio -en gigas- para almacenar. ¿Cómo se puede entender que Berlín -un fracaso monumental- sea ahora considerado una obra maestra y Lulu, con tantísimos puntos en común con aquel, ignorado cuando no vilipendiado?

Un ejemplo claro fue durante una entrevista en la televisión alemana, en la que un pimpollo ye-yé o gafapastas o mod o yo que coño sé, preguntaba a Lou y al resto de Metallica, demostrando una ignorancia supina en la biografía tanto de unos como de otro y evidenciando además, ni siquiera haber escuchado Lulu. Joder niño! Si supieras quién es Lou, te hubieses preparado las preguntas, temerario cabrón. Y encima salió bastante airoso, a pesar de que Reed ya venía calentito con las críticas y movidas varias en redes sociales.

Flipando me quedé cuando el mismo Lou publicaba en Twitter y Facebook, una explicación de porque canta así o asao, casi una disculpa. Mi respuesta iba a ser “Que les follen, Lou, ni puto caso”. Finalmente me decidí por un “You don´t need to explain, Lulu talks for itself”, lo que me valió un “Me gusta” del mito y un subidón de autoestima importante.

Lulu esta basado en una obra de teatro de Alban Berg de 1937. Trata sobre una bailarina que sufrió abusos sexuales. La adaptación de Lou estaba ya escrita, y su encuentro con Metallica en los conciertos celebración del 25 aniversario de Rock and Roll Hall of Fame, donde interpretaron juntos Sweet Jane, propició -a propuesta de Reed- que Metallica aceptase poner su sello en el disco.

Brandenburg Gate abre la sesión. Presentación de una chica de pueblo -otra Lady Day– que a falta del muro tiene de fondo la imagen de la puerta de Brandenburgo. Estamos otra vez en Berlín. Los tres acordes de siempre pero esta vez con un sonido y una fuerza espectacular. La voz de James Hetfield y ese pedazo batería que es Lars Ulrich -clave en todos los temas- dan un nuevo sonido a una canción que empieza como tantas otras de Lou. Continua la historia con The View, esta sí enseña los dientes ya. La dominación y la crueldad florecen. Y explotan en Pumping Blood, un temazo de impresión. Las letras son fuertes, implacables. Reales. Araña Reed hasta que brota la sangre. Mistress Dread no da tregua, Metallica coge los mandos en esta y explotan, mientras Lou desvaría en el papel que le toca interpretar. El tipo obsesionado con la muchacha, Jack -un Jim que pega a Caroline- pero este termina matando a la chica que le tiene obsesionado.

Iced Honey es un respiro para continuar la función, más amable e inofensiva. Una joyita, Cheat on me, que se me antoja genialidad con todos, Lou y los Metallicos a tope, en una canción muy característica de Reed. Otra vez la batería es impresionante. Así pasamos a la segunda parte de la función, Frustration “you´re more man then I”, Little Dog, una puesta al día del Berlinés Men of good fortune. Dragon, el cabreo y la misma frustración que llevan a la tragedia final, en un tema cañero y con una estupenda guitarra solista de Kirk Hammett.

El disco termina con Junior dad, nuestra canción de hoy. Junior Dad es Sad Song, con otros matices. La aceptación y desesperación ante la muerte. Lulu se revela entonces como una nueva visión de Berlín que, lamentablemente, sufrieron las mismas consecuencias. El destino le jugaba una mala pasada a Lou Reed y se repetía la situación que le había llevado a tocar fondo en 1973. Y justo cuando él estaba con la guardia baja, cuando hacía ya tiempo había asesinado a su antiguo yo, aquel que descubrió que no le gustaba una mañana al levantarse. Aquel que hubiese mandado a tomar por culo a todo el mundo sin miramientos, como a muchos nos sorprendió que no hiciese. El mismo Lars de Metallica, con el culo pelado de  críticas y acusaciones de sus propios fans y por distintos motivos (Load y Reload), se sorprendía públicamente de lo mucho que le afectó a Lou las malas críticas de Lulu.

Tios, tiene 70 años y ha grabado un disco con Metallica. Joder un poco de respeto coño!

Y yo no podía parar de escucharlo y de pensar que este hombre nos había hecho un último regalo, un extra bonus, una última pieza colocada in extremis. Jodidos desagradecidos de mierda, vosotros matasteis al mito. Vosotros y unos cuantos miles de litros de priva. Y Alguna hepatitis C que volvía a recordarle sus peores momentos.

Nada comparable a la ignorancia y el atrevimiento que esta conlleva.

Lou Reed tuvo tiempo para montar una gira más. Aunque parecía factible, Metallica no pudo involucrarse en ella. Si dieron juntos un concierto en Nueva York y actuaron en algunas televisiones europeas. Lou, busco a una nueva serie de jóvenes músicos que lo acompañasen en From VU to Lulu, el nombre de su gira póstuma. Visiblemente enfermo y cansado, los dos últimos años se convirtieron en un ir y venir al hospital, y a pesar de cierto resentimiento por el asunto Lulu, no abandonó el trabajo, sus escrituras, la guitarra ni las redes sociales hasta el final de sus días, donde en los últimos tiempos publicaba básicamente fotografías. Practicaba Tai-Chi hasta el momento literal de su muerte, vivió en la naturaleza, –“far away from the big city, where a man cannot be free”– junto a su mujer Laurie Anderson. Su pareja más longeva en el tiempo.

Se sometió a un trasplante de hígado y aunque pareció funcionar al principio, finalmente Lou Reed murió el pasado 27 de octubre, todavía sumido en una depresión por la muerte de su perro unos meses antes y ante la visión cercana del semblante de su propia muerte.

Su legado es inmenso. De una sensibilidad extrema. Dio voz a los marginales y miserables. A los drogatas y a los travestis. Se puso en la piel de las mujeres y se puso en el papel de los hombres. El secreto de su éxito -decía él en 1998- era que nunca había seguido las modas. Lou Reed no hacía música de época. Su música es la que marcó diferentes épocas.

“Si escuchas nuestros discos en el mismo orden en que aparecieron, te percatarás de nuestra evolución como grupo; cada uno de ellos cuenta una historia sobre como sobrevivir en diferentes situaciones. Si pones las canciones por orden, te identificarás con lo que dicen y dejarás de sentirte solo

Creo que es muy importante que la gente no se sienta sola”.

Lou Reed

Gracias por la compañía Lou. Te dejo tranquilo ya. Ha sido un placer volver a compartir el tiempo contigo.

Y muchas gracias a todos los que habéis seguido y contribuido a este homenaje. Solo espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo escribiéndolo. Ha terminado convirtiéndose -una vez más- en terapia sicológica, que me ha llevado, otra vez, de la desbordante alegría a la tristeza más infinita. Y eso tiene que ser arte.

Lulu (2011)

1. Braderburg gate

2. The view

3. Pumping blood

4. Mistress maid

5. Iced Honey

6. Cheat on me

7. Frustration

8. Little dog

9. Dragon

10. Junior dad

Papá Junior

Vendrías a mi

si estuviese medio ahogándome

un brazo sobre la última ola

Vendrías a mi

Podrías tirar de mi

Te haría verdaderamente daño el esfuerzo

es injusto que te pida

que me ayudes tirando de mi

La ventana rompe el silencio de los encuentros

El humo flota confortablemente

Tira de mi

serás mi señor y salvador

tira de mi por mi pelo

ahora querrías besarme en los labios

Fiebre abrasadora abrasando mi frente

el cerebro que una vez estaba escuchando

ahora dispara su insistente mensaje

No tirarás de mi?

ardiendo, mi padre muerto

tiene el motor y conduce hacia el final de

una isla de almas pérdidas.

Soleado, un mono luego a otro mono

Te enseñaré el sinsentido, miedo y ceguera

sin cortesías sociales compensadoras

O – oh, estado de gracia

Tirarás de mi

apartarás la bala mental

Tirarás de mi por el brazo

Besarás todavía mis labios

hipo, el sueño se ha terminado

coge el café, enciende las luces

di hola a papá junior

la mayor decepción

la edad le había marchitado y cambiado

en un papá junior

Violencia psíquica

La mayor decepción

La mayor decepción

La edad lo marchitó y cambió

en un papá junior.

Hello it´s me. The day Lou Reed died.

Resulta imposible explicar en un post todo lo que puede influir, significar, enseñar… un artista, el arte, en la vida de los comunes mortales.

Desgraciadamente, la muerte hoy de Lou Reed, demuestra, dolorosamente, que también ellos pertenecen a la raza humana, que no son inmortales. Es su trabajo, es el arte, lo que les perpetua en la memoria colectiva. Y así, viven para siempre.

La tristeza que siento hoy no es muy sensata -pienso-, pero el gozo volviendo a poner esos viejos vinilos de Lou Reed, me llenan de satisfacción. Una curiosa mezcla de abatimiento y alegría. -luego existo-.

No me interesan las opiniones, no me interesan los homenajes, ni me interesan en absoluto todos esos que ahora lloran su muerte, porque son cools, nuevos underground, que no saben de quien estan hablando. Ya me he metido con ellos en otras ocasiones. Esos que adoraron Transformer y no soportan Berlín. Esos que alababan New York y detestaron Lulu o The Raven. En palabras de Diego A. Manrique, un gran entendido en Mr. Reed: Qué duro ver/oír esas simplezas mediáticas sobre LOU REED, por gente cuyo contacto con su obra es la Wikipedia y lo que arañaron aquí y allá.

Es duro, sí. Porque sabemos que no saben de quién hablan, sabemos que lo han despreciado por maricón, por hacer ruido o por cantar como el culo, pero sabedores de la influencia en sus propios circulos cools, declaran respetar y conocer la obra del mito. Se han bajado toda su discografía de Internet.  Y ahora le lloran y difunden esas simplezas de las que habla Manrique.

Hoy todo me la suda. Hoy Leave me alone. Hoy soy el Lou de Take no prisioners, hoy soy Coney Island. Soy como el día y la noche, soy Sunday morning y European son. Soy el agresor, soy la mesa, soy las diez historias.  Solo quiero seguir escuchándolo mientras escribo estas mis últimas lineas en Motorcycle. Ha sido bonito pero no soy nadie. Un don nadie. Nobody but you.

Esta noche, escuchando ahora Pale blue eyes, y recordando todo lo que significó esa canción para mí con 17 años, mi pasión por un par de ojos azules pálidos, solo quiero declarar mi conexión  e intentar explicar su significado, más allá del fenómeno fan.  Una conexión que nunca establecí con tantos y tantos otros que he admirado y admiro, vivos y muertos, jubilados o en activo.  La conexión con Lou, es comparable a los lazos familiares y afectivos más intensos. Y aunque debería empezar por el principio, voy a hacerlo por el final.

Este ha sido un fin de semana bonito. Mi chica y yo hemos recibido visita de su hermano, un tipo siempre con ansia de descubrir, de escuchar y de compartir. No es el Rock un plato de su gusto, y tampoco es el Hip Hop del mío. Y sin embargo, pasamos la noche del viernes poniéndonos canciones el uno al otro, y aprendiendo y disfrutando. Es un gran tipo y desde aquí le mando un abrazo muy fuerte, y le muestro mi más sincero respeto y admiración, por sus ideales y por su actitud en la vida. El sábado noche lo pasamos los tres en el cine, y hoy, domingo, charlabamos alegremente, mientras intercambiabamos más cultura en un par de pendrives.

Y en la animada charla, después de un pequeño debate sobre la letra de Heroin, le he comentado: Últimamente veo a Lou muy perjudicado y no sé si pasará de este año.

Ha sido soltar la frase y sonar el teléfono. Mi tio, fuente inagotable de cultura y otro ejemplo a seguir en su actitud y generosidad, además de mi gran compañero de pasiones Lou Reedianas, me ha informado de que acababa de morir Lou. Mi chica, mi cuñado y yo, os juro, nos hemos quedado petrificados. – Pero si lo acabas de decir!- No puede ser!  La sensación ha sido extraña, pero a la vez familiar. Y ha reforzado mi conexión cuando nos hemos desconectado. Lou, no me jodas. – sabes que es verdad- it´s such a crazy feeling. La culminación de la conexión, Vanishing act.  Gassed and Stocked, No change to say goodbye. Oh! Sweet nuthin.

Set the twilight reeling.

Mi primer contacto se debió a un corte de pelo. Hace 20 años. Como hoy con mi cuñado, pasaba noches con Ricar. Él me ponía discos y me creo una curiosidad, nunca extingida, en música, en cine, y resultaba una vía de escape muy cercana, a los quebraderos de cabeza, familiares y existenciales propios de un adolescente echado pa lante, como yo era. Razonaba conmigo a la vez que me educaba veladamente, en las artes de ser mejor. Mejor persona. Así lo veo en el tiempo. Todo mientras sonaba en su habitación verde, discos al azar, buscando esos temas que me llegaran al corazón. Los Beatles, Stone Roses, Elvis (Presley y Costello), los Rolling, Neil Young, The Doors…. una lista interminable. I´m Sticking with you dear Ricar.

Y así, el parecido de mi peinado con el de Sterling Morrison en la contraportada de V/U, puso en marcha una pasión de la que nunca me he librado. La alegría de Foggy Notion, One of these days, Temptation inside of my heart o She´s my best friend me resultó abrumadora y quería más. Ya tenía controladísima la discografía Beatle, y buscaba nuevas obsesiones en las que pasar el tiempo. Por supuesto, sin cds, sin Spotify y sin dinero, aquellas cuatro paredes plagadas de vinilos, me dieron la oportunidad de escuchar The Velvet Underground&Nico, White light, Loaded, The Velvet Underground….

Nobody but you

Una vez adquirido The Velvet underground&Nico, un absoluto discazo, mi hermano mediano, me regaló en el verano de 1989, un disco de un tal Lou Reed, que enseguida me sonó familiar. New York fué mi primer disco de Reed. Escucharlo en casa fué una experiencia que, a partir de entonces, se convertiría en un ritual. El disco estaba acompañado de las letras en inglés y una hoja independiente con las letras en castellano. Y, una noche, escuchándolo y leyéndolo se abrieron mis propias puertas de percepción. Esas frases sencillas, directas, críticas, irónicas, tristes y divertidas, me llegaron más que cualquiera de los clásicos de la literatura que nos obligaban a leer en BUP.  Él me inspiró, como a otros muchos, para coger mi primera guitarra eléctrica. Y fue él, la razón por la que escribí algo público por primera vez.

Y repetí la experiencia con sus dos siguientes discos, también con las letras en castellano, Songs for drella y Magic and Loss, que fué para mí, lo que imagino supuso Berlín para generaciones anteriores. Un impacto absoluto. Alguien que ha escrito esto, solo puede ser un genio. Alguien que te llega al alma así, solo puede ser un tipo ilustrado, alguien que ha vivido mucho, que ha amado y ha sufrido. Como todos nosotros.

Avído de repetir la experiencia, ya había yo adquirido Berlin (otro impacto emocional de impresión), Transformer, y todo lo que pude ir encontrando de este hombre que también educaba sin monsergas ni consejos.  Lou me contó quien era Warhol desde su privilegiado punto de vista. En un precioso homenaje. Ya con ideas e ideales más o menos claros, coincidía con sus observaciones en The begining of a great adventure (i´d teach them how to plant a bomb, star a fire, play guitar and if they catch a hunter, shoot him in the nuts), cuya letra me apasiona, me impresionaba el desnudo integral de su persona en Waves of fear (i Know where i must be, i must be in hell), lo divertido que podía ser en Sick of you, y tantas y tantas otras….Todas y cada una, contienen letras magistrales. Aunque sólo sea una frase.

Extasís -seguimos conectados-

Lou se separó de su mujer Silvia Morales e inmediatamente publicó Ecstasy. Al escucharlo, yo no tenía ni idea de que iba ese disco, no encontraba el punto de conexión del formato disco- novela que caracterizaban sus anteriores trabajos. Hasta llegar a Baton Rouge. Y todo encajó como un puzzle sideral. Casualmente pasaba yo por circunstancias similares y aquel disco me ánimo y me hizo más fuerte. Lo escuché sin parar durante meses, y por supuesto, tuvo su sesión nocturna de primera escucha y lectura de letras. Me sorprendió tanto esa casualidad! Era como si Lou lo supiera y hubiese escrito esas letras para mí. Era un amigo que me echaba un cable. Un cable de acero inoxidable.

Así, cada nuevo disco de Lou, me deparó sorpresas y esa conexión que me hacía pensar, aunque rápido lo descartaba, que este hombre escribía para mí. Directo al corazón y sin anestesia.

Soy el ángel guardian.

Cuando The Raven llegó, modestamente diré, que yo ya era un absoluto entendido en el universo de los Velvet y Lou Reed. Lo había leido todo, coleccionaba cada recorte, cada declaración. Fuí a todo concierto al que pude asistir.

The Raven fue otra conexión directa. Como puede ser? Tiene Lou micrófonos en mi casa? Sabe por lo que paso? Otro de mis seres más queridos, me nombró, meses antes de la aparición del disco, su ángel guardian, su ángel blanco e inmaculado. Nunca me sentí mejor, tan útil y tan necesitado por alquien a quien siempre quise con locura.

Preparado para escucharlo, para mi sesión de dedicación completa al nuevo disco, habiendo conseguido las letras de las canciones en Inglés por Internet (ya que, penosamente,  no las incluía el disco). Las reflexiones, la culpa, lo inevitable de la condición humana, el mal trago, para llegar a la redención en el último tema del disco. Curiosamente e inexplicablemente titulado Guardian Angel.

Final del disco de delicadeza extraordinaria, como sus otros celebrados finales.  Hello It´s me, Sad Song, Big Sky, Magic and loss, Junior dad…. Las lagrímas corrían por mis mejillas como lo hacen esta noche. No me averguenza decirlo. Solo un poco. Esa conexión nunca estuvo más viva.

Bueno, sí, lo estuvo en dos ocasiones que ahora recuerdo con una sonrisa, mientras suena What´s good en mi plato. Life´s good, but not fair at all. What good is cancer in april? Como un trasplante de hígado fallído, no good at all.

Conocí a Lou Reed en San Sebastían. Diversas conexiones nos introdujeron a mi y a mi devoto tio, en el camerino de Lou. Previamente pudimos hablar con un simpatiquísimo Mike Rathke, grandisimo y poderoso guitarrista, Tony Thunder Smith, bateria de impresión y Fernando Saunders, el hombre que todo lo puede, según definición del propio Lou.

Lo primero que ví de Mr. Reed, (you can call me Mister, you can call me sir, but don´t you point your finger at me), fueron sus pies descalzos sobre una mesita, acompañados de una gran copa de vino. Tímidamente nos acercamos a él. Inmerso en una conversación con Saunders, enseguida fuimos presentados. El nerviosismo era grande. Yo temblaba como una hoja, pero rápidamente me pusé de rodillas a sus pies (los graciosos ya pueden hacer el comentario….Nooo, no le chupé la polla, así que vosotros dejar de chupar culos please).

Nos preguntó si nos había gustado el concierto. Yo le transmití mi alegría por haber podido escuchar por primera vez en directo The day John Kennedy died., entre otras. Le tendí una de mis más preciadas posesiones, una edición especial y rarísima de White light White Heat, que culminaba el circulo de The Raven. Me lo regaló en su día ese ser querido para el que yo era su ángel guardian. El LP es de color rojo y amarillo, sicoldélico total. A Lou le gustó, hasta el punto de que se negó a firmármelo sobre el vinilo y lo hizo en el sello. Yo le decía -No importa Lou, firma en el vinilo que no importa que se estropee. Ya lo tenía en cd, en mp3 y sólo quería su firma en ese disco. Me miró duditativo, y enseguida se negó, diciendome: Ey man! it´s a record!!! El debate le llevó a dedicarse el disco a sí mismo, mirándome posteriormente con expresión de “dios, que mal estoy”.

Hoy en día es, seguramente, mi más preciada posesión relacionada con Lou. Había pensado mucho que decirle, en los momentos previos a reunirnos con él. Y mi elección era ” This is like to meet my father”. Pensé que era la forma más concisa de mostrarle su influencia en mí. Él no me entendió la primera vez. Se lo repetí. Me miró entre pasota  y divertido. Soltó un “mmmmm”, de aprobación. Parece que le había gustado.

Nos habían dicho que no quería fotos, pero el amor de mi tio, le hizó jugarse los dientes -conocedor como era del famoso carácter malhumorado de Lou-, pidiéndole hacerle foto mientras yo estaba a su lado. Se negó, pero en lo que nunca sabré si fué una puya a Fernando Saunders, nos dijo. “Solo me hago la foto con Fernando”. Recordemos que fue Saunders quién más hizo por meternos en el camerino. Algo que le agradeceré de por vida. A él y a otros que, al terminar, nombraré.

Finalmente, Lou continuó con su conversación y cuando sus acólitos nos iban despidiendo, llamé su atención tocándole en la espalda, y le dí las gracias por haber sido tan amable. You´re welcome boy. Thanks Lou.

Men of good fortune.

Ese fuí yo. Tuve una segunda oportunidad. Una rueda de prensa en el Zinemaldi Donostiarra, en el que Lou presentaba junto a su director Julian Schnabel, Berlín.  Antes, otra vez con Ricar, habíamos viajado a Londres para ver en directo la recreación del disco Berlín, del que se cumplía aniversario. Tocaba dos noches en Londres. Fuimos las dos. Y si hubiese tocado un día más, hubiese repetido. Fue algo mágico y que será lo último que la edad consiga hacerme olvidar. Junto con los dos encuentros.

En la rueda de prensa, hablaba sobre todo Schnabel. Yo escuchaba atentamente y observaba a Lou, que, con aire divertido y en silencio, jugaba con las tazas de café y ponía diferentes y descojonantes gestos, ante preguntas de los medios y comentarios del propio Schnabel. Al finalizar, provisto yo de las dos cajas de cds, una dedicada a la Velvet con plátano desplegable y otra a la mitad de la carrera en solitario (Between thought and expression), fuí a su encuentro. Un subidito segurata de la organización, me impidió acercarme a Lou. El feeling y el conocimiento me dejaron claro que hacer. La conexión, y el rechazo a la autoridad, me llevaron a llamar la atención de Lou, enseñandole desde la distancia mis dos cajas de cds. Rápidamente me hizo un gesto cómplice y otro gesto con la mano para que me acercase. El segurata insistia. Estaba de espaldas y ajeno a las voluntades de Lou. Le hice una señal para que se diese la vuelta y mirase al mito, que mantenía su invitación a acercarme a él. Si yo hubiese sido el segurata y Lou me mira con esa cara, me cago encima seguro.

Schnabel me ayudó a deletrear mi nombre, pero nunca he sabido hacerlo bien en inglés, por lo que algún pequeño error se cometió. No importó. Estreché su mano emocionado y volví a darle las gracias.

Hoy ha muerto Lou Reed. Ayer en realidad. Y yo termino ya. Ha sido un día triste para mí. Y para todos esos verdaderos seguidores de Lou, que le van a echar de menos tanto como yo. No sólo como artista. Como a un amigo que ya no nos escribirá más cartas directas al corazón. Por eso la tristeza. Ha llegado el turno de Transformer. Era inevitable, creo que he cumplido con su discografía -exceptuando Metal Machine Music, que lo reservo para cuando los vecinos me toquen los cojones-. Y suena Satellite of love. Y luego vendrá Walk on the wild side. Y yo derramaré las pocas lágrimas que me quedan hoy, por mi buen amigo. La calma y la tormenta.

Pero el arte esta ahí.

No. Esta aquí, conmigo, sonando en la oscuridad y soledad de la noche, mientras pienso: Joder, Lou, te voy a echar de menos cabrón.  Y el reprise final de Satellite of love, me trae tu mensaje desde el más allá.

TO LOU REED WITH LOVE.

PLAY IT LOUD, ITS ROCK AND ROLL!!!!!!

Quiero agradecer al lector que haya llegado hasta aquí. Gracias por el interés.

….Y especialmente a:

Ricardo Aldarondo, mi otra luz en la oscuridad. Te agradezco todos y cada uno de los minutos que hemos compartido juntos los tres, y todos los que hemos compartido los dos. He´s my best friend.

Ainhoa Gamarra, su infinita paciencia con mis sesiones Lou Reedianas, la plasta que doy, los conciertos caseros a todo volumen y distorsionados, emulando al mito, y la tarde que le he hecho pasar hoy.  Y sigue aguantándome. Satellite of love.

Ander, cómplice musical y gran persona. Like a Possum.

Mikel Piñeiro. Gracias por las horas de guitarra y la paciencia. Por fin nuestros caminos se fusionaron en Lulu….lo que me llenó de alegría. The View

Iñaki Polo. Por su eterna amistad y por bautizar “Lou” a su primer perrito. Little dog.

Jonah, por abrirnos las puertas de su estudio y compartir sus experiencias con Lou.  A gift.

Iñigo Argomániz y Fernando Saunders. De inestimable ayuda en mi primer encuentro con Lou. Legendary Hearts.

Quim Casas. Siempre admirable. La frase ” John Ford es al western, lo que The velvet underground es al Rock”, viniendo de él, es el mejor de los reconocimientos. Rock and roll heart.

– Ignacio Juliá, Diego A. Manrique y Rafa Cervera. Por su admiración y excelente trabajo sobre Lou Reed. Work.

Juan G. Andrés, y su complicidad en el celebrado asalto al camerino del Kursaal. Perfect day.

… y a tantos y tantos otros, que en un día como hoy, han visto en las noticias que ha muerto Lou Reed y me han inundado a mensajes, llamadas y solidaridad. El que me hayaís recordado al oir la noticia y os hayaís puesto en contacto conmigo, amigos a traves del tiempo y del espacio, me hace sentir que mi conexión con Lou y con vosotros, se mantendrá eternamente. New sensations.

” I hope someway, somehow, you like our little show. I know it´s late in coming, but it´s the only way i know. Hello it´s me. Goodbye Andy”

….Goodbye Lou. I´ll miss you.

IMG_9367

12543_101112026578079_7657309_n

Lulú, Reed, Metallica: Loutallica!

Lulu, la brillante colaboración de Lou y Metallica, no gustará a casi nadie, o a muy pocos.

Vaya por delante que exige una dedicación exclusiva, no es un disco para escuchar en el coche, ni mientras te depilas las ingles, ni para una noche de farra.

Exige leer las letras que te cuentan la historia en 10 canciones. Exige una escucha a mucho volumen y seguramente exigirá algunas dosis de ibuprofeno.

Exige no parar, oirlo de principio a fin. Es una obra de teatro, es una pelicula.

Hasta aqui nada nuevo en Lou Reed, cuyas obras cumbre, que son muchas, exigen implicarse totalmente para pasar por diferentes estados emocionales. Discos que nunca se vendieron, ni se venderán mucho, que se han convertido en objetos de culto para mods, o indies o gafapastas o rockers…(nunca creí en la necesidad de adoptar un look, como si de un uniforme se tratara, que me identifique con gustos o modernidades varias), más por su renombre entre los circulos intelectuales que por verdadero placer o feeling con las obras. Transformer será su único disco de Lou Reed, basicamente porque es de David Bowie.

Son respetables todos los gustos y creo interesante investigar un poco en todos ellos, buscando ese sonido o esas palabras que de verdad te identifiquen a ti mismo.

Por eso este disco, a pesar de tener el sello más caracteristico de Lou, que lo empareja con discos como Berlin, Magic and Loss (Reed el primero en tocar en teatros y exigir el silencio del público, odiado y denostado por esto, cuando ahora todos se pegan por tocar en teatros o auditorios) o The Raven, no gustará al que verdaderamente no disfrute con temas como Black angel´s death song, The Blue mask, Fire Music, Sister Ray, The murder mistery, The raven, Like a possum, que son el puro Lou Reed y no Walk on the wild side, que fué un exito de la mano de Bowie, y el músico de estudio, que tuvo la brillante idea de superponer dos bajos en el único número 1 en las listas de Reed en toda su carrera.

Y disfrutar estos temas es muy complicado, y más sino seguimos sus diferentes mensajes en las letras.

Entiendo perfectamente que a los fans de Metallica, tampoco les vaya a gustar este disco. De hecho, el acto de valentía-suicidio premeditado del grupo metal por excelencia, es realmente admirable y encomiable. Metallica se ha convertido en el brazo armado de Lou, y sus fans, no van a admirar el disco por el contenido o el estilo Metallica, que lo hay y en cantidades más que sobradas. Sus riffs, sus rápidos cambios, su sonido, sus estribillos y sus coros están ahí en todos los temas, en mayor o menor medida.

Pero,oh, amigos de Metallica, Lou y su forma de cantar/contar, su música cada vez más conceptual, os van a joder la experiencia. Entiendo la dificultad. Supongo que algunos se darán de baja en la web de Metallica, pero, repito, admirable su decisión de colaborar en un proyecto que poco les iba a dar que no tengan ya. Y por eso, mi respeto a estos pedazo de músicos es mayor hoy que ayer.

Metallica & Lou Reed

Y en cuanto al disco en sí…un resumen breve, doy la chapa por tratarse de quien se trata, que conste…

10 canciones que relatan la angustía de Lulu, una joven fría, ninfomana e incapaz de amar a nadie, y de como entre sus multiples amantes, encuentra la muerte a manos de uno de ellos y su viaje por la demencia, la depravación, violación, sangre….todo muy escabroso, contado con toda crueldad y con toda la belleza y sencillez en las palabras. La música te hace pasar por todo eso, en temas de lo mas makarras que ha escrito Lou en años. Las letras son sencillamente, una pasada.

Brandenburg Gate

“Me cortaría mis piernas y las tetas

cuando pienso en boris karloff y kinski

en la oscuridad de la luna”

Evidentemente a mi este comienzo ya me ha puesto cachondo. Suena acústica, como Mouling Rouge, por ejemplo, y despues de un “wouldn´t it be lovely”, (parece sacada de like a possum exactamente la misma frase), se desatan los Metallicas más comedidos en un principio….

Las guitarras, el ritmo, los coros son Metallica y sin embargo, es un tema Lou total y la letra es una buena presentación a lo que viene después.

“The view”.

Esto si es Metallica, con Lou recitando… solo puedes salvar este tema de principio a fin, con la letra que es la ostia

“El dolor y la maldad tienen su lugar/sentados aqui a mi lado”, es como muchos temas en The Raven y por supuesto, Berlin total. Reminiscencias de Oh Jim o Caroline says.Los coros son puro y duro Metallica.

Primer handicap del disco y vienen muchos más.

“Pumping Blood”

Me ha encantado. Riff Metallico a saco y una guitarra desquiciante de Lou al mismo tiempo. Handicap. Hay un cambio a mitad de canción y vuelve un poco la calma, otra vez The raven o The gift…… y vuelve la caña en un increscendo cojonudo, mientras Lou,desquiciado pide que uses una navaja sobre él. (el personaje claro)

” Oh jack te ruego mientras grito mi dolor,

al final era un corazón ordinario

trago tu cutter más brillante,

como la polla de un hombre de color,

la sangre brota de mí,

la sangre brota de mí… Oh Jack

Meneo mi culo como una oscura prostituta,

corazón coagulante, bombeando sangre”

“Mistress Dread”

Black angel deaths song, Sister Ray, Blue Mask…..solo apta para iniciados. Otra vez, las letras se salen:

“pero abro los palos,

piernas paludas,

y luego inserto un puño, un brazo,

algunos apendices perdidos,

por favor abreme te lo ruego”

Esta canción gustaría a muerte a los fans de Metallica, sino fuera la voz de Lou y su forma de cantar. Y a los fans de Lou que no puedan con Metallica, decirles, chicos, este no es vuestro disco.

“Iced Honey”

Mucho más asequible, rock metallico pero pasado por ritmos más Lous y casi podría ser el single del disco, aunque ellos eligieron The view con dos huevos gordos. Acabo de enterarme que si sera el single en video.

“Yo he intentado millones de trucos para hacer la vida caliente y hacerla cuadrar,

no haciendo calores cuyas llamas luego se van,

sino la orgullosa pieza de hielo que siempre flota”

Vaya declaración de intenciones de Lulu, las mismas que Caroline, la chica a la que llamaban Alaska en Berlín.

“Cheat on me”

Buenísima la letra sobre el engañarse a si mismo, la culpa y todos estos rollos de Lou. Toda la letra es cojonuda y me ha flipado otra frase aplicable a tanta gente que conozco:

“Porque me engaño a mi mismo,

bueno, no tengo a nadie más”.

Frase muy de Lou, desde luego.La música, muy relajadas violas y tal, que volverán brillantemente al final del disco, durante un rato, luego se jodió…este es un temazo acojonante. Es Metallica y sus coros y es una caña, pero muy bien llevada, nada excesivo. Pegadiza, casi comercial en este disco, jajaja. y una tonadilla electrónica muy maja. Gustará a fans de Metallica, minimamente, pero dudo que soporten las formas vocales de Lou

“Frustration”

Sigue la función, efectos sonoros, the raven. Luego riff Metallica. DuroOtra vez la mala ostia del Jim de Berlín, más salvaje, y la ironia de Lou, que me ha hecho sonreir por, creo primera vez:

“Quiero tanto hacerte daño

quiero tanto hacerte daño

quiero tanto hacerte daño

casate conmigo

te quiero como mi mujer”

“Little dog”

Otro temazo. El “Man of good fortune” en versión canina y llevada a la perversión. Muy buena letra, me ha encantado. muy heavy. La música, paranoia de Lou de toda la vida, poco rastro de Metallica.

“Pequeño perro que no puede conseguirlo

gimiendo al lado de la cama

gimiendo desde cada miembro.

solo puede llorar pero no nadar

Piernas de pony, pequeño trote

el perro grande tiene su lugar

y lo alejó de un codazo”

“El pequeño perro frente a un caliente y pulpitante coño,

podrías probarlo, una muestra de lo que tiene el perro grande”

“Dragon”

Tambien dura. duro el principio con Lou y la paranoia suave y luego otra vez Metallica, ritmo y Lou aullando.La letra buena, alucinación, perversión, la locura en extremo.El climax de Lulu y su muerte violenta. Es “The Bed”, es “Fire music” es el puto Lou:

“Son pensados para ser peones

son pensados para ser sirvientes

son pensado para ser objetos desechables

por los que tú te follas”

“Junior Dad”

Y como siempre, como la velvet, como en todos sus discos, llega el final, llega Sad Song. Me ha parecido una preciosidad esta canción, digno colofón de un libro, de una historia makarra y salvaje, lo más salvaje de Lou en años, excluyendo The Raven, que es más allan poe, más ironica y menos violenta, pero este es un discazo.

“Vendrías  a mí

si estuviera medio ahogandome

un brazo sobre la ultima hola.

Vendrías a mi

para tirar de mi

de verdad el esfuerzo te haria daño

es injusto pedirte

que me ayudes tirando de mí

Tira de mí

serás my señor y salvador

tira de mi por mi pelo

y ahora querrias besarme en los labios

(….)

No tirarás de mí

escaldado, mi padre muerto

tiene el motor y conduce hacia una isla de almas perdidas.”

La letra de esta canción y las reminiscencias de minutos del final me han dejado impresionado. Me pasó con el último tema del Magic and loss, del mismo título o el Guardian Angel de The Raven, o Sad Song en Berlin.

Canciones liberadoras de todo el mundo que nos ha enseñado Lou y que ya hemos dejado atrás, para volver a nuestras realidades cotidianas.

Pero a mi me ha emocionado el hijo puta.. Y es el mismo de siempre. Por eso es el puto amo, porque no traiciona nunca su estilo, sus ideales, sus letras…., ya lo ha dicho muchas veces en su  carrera, casi cada vez que saca un disco: no esta buscando vender discos, no lo necesitan, y es seguro que este disco no les dará mucho dinero o ninguno. Lo hacen solo por el arte, por el rock, y porque lo pasan bien. Y si no te gusta, pues no lo compres. Mi semana supera tu año.

Es Lou, y ha vuelto a visitarnos. Thanks God!!

“(play it loud),…it´s Rock and Roll !!!!!!!!)